Rio Uruguay Seguros - organizacion El Galpón

Crónica de una muerte anunciada: Bonelli denuncia “zonas liberadas”


A raíz del artículo de opinión que difundiera el Delegado regional de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Rubén Bonelli, “La violencia triunfa sobre la indiferencia y la inoperancia”, en relación al crímen de Pablo Palacios en el barrio San Juan y la vinculación de este echo con la mafia de las drogas en nuestra ciudad, el funcionario fue entrevista por el programa “Cuarto Poder” de Oid Mortales, en el que dialogó extenso sobre las “zonas liberadas”, la “connivencia” del Estado, y pidió que Héctor Massuh dé un paso al costado.

Ruben Bonelli

“Existen zonas liberadas para la venta en Concordia. (…) estamos en presencia de una especie de connivencia entre personas que se dedican a la venta de esta mercancía ilegal y los sectores del Estado” (…) “Si yo tuviera la suerte de ser ministro de gobierno, el jefe de policía no estaría más, por el solo hecho de que oxigene la cosa. Cuando uno está muchos años en un cargo, se presta a varias cosas”, expresó Bonelli en el programa conducido por Eduardo Díaz.

Al mediodía del jueves 17 de octubre, frente a la escuela Eva Perón de Concordia, desde una moto de alta cilindrada, Pablo Alejandro Palacios, de 33 años, fue ultimado a balazos, ante la vista de decenas de alumnos que ingresaban a clases. Rubén Bonelli contó al periodista Eduardo Díaz lo sucedido durante la mañana del mismo día, que presagiaba el fatal desenlace. Sólo media hora antes que Palacios cayera sin vida, su hermano había buscado protección en la justicia y en el propio Bonelli, tras haber sido tiroteado por un sujeto al que identificó como “Bonete” Hidalgo.

“Yo recibo primero una llamada a la noche, a eso de las 11 y media o 12 del miércoles 16 de octubre, en la que me cuentan que había habido un ataque hacia la familia Palacios. Me reúno con un funcionario judicial a las 8 de la mañana del otro día. Me entrevisté con un fiscal, me manifestó su preocupación frente a hechos que estaban sucediendo en Concordia, con armas de fuego, pero no para amenazar sino directamente usadas para tirar”.

“Es así que el fiscal me dice, cuando eran más o menos las 9, que a eso de las 11 iba a ir una familia a verme. A las 11 fueron Jorge Palacios y Rita Zaragoza, que es su esposa. Ella es dirigente de la Comisión Vecinal Constitución Oeste. Me manifestaron que habían radicado una denuncia en horas de la noche anterior, en la que expresan que una persona apodada Bonete y de apellido Hidalgo les había tirado; ellos iban en su moto y por suerte ninguna bala había impacto en el cuerpo de alguno de los dos. Quedé muy preocupado por eso. Me comunico con la subsecretaría municipal de gobierno al mediodía. Quería hablar urgentemente con Bordet, porque realmente él es quien coordina en Concordia lo que es el Consejo de Seguridad”.

“Desde la subsecretaría de gobierno municipal me informan que Bordet volvía a la tarde. Hablé con su secretario privado y me dijo lo mismo, por lo que esperé. Ya era la una de la tarde, fui al cajero automático con mi hijo.

“La entrevista que yo tengo de casi una hora con Jorge Palacios y con Rita, que fue a eso de las 10 y media u 11 hasta el mediodía, fue sólo media hora antes que lo mataran al otro Palacios. En las primeras horas de la tarde recibo el llamado de Rita. Me dice: ‘mataron a Palacios’. ¿Quién, a tu marido que estuvo hace tres horas conmigo?, le pregunto. ‘No, al hermano’, me contesta”.

“Yo dije, esto viene mal, viene seria la cosa. Me comuniqué con el Jefe de Policía, me confirmó el asesinato, me dijo que estaban en plena tarea investigativa, que estaba el equipo forense en el lugar, levantando pruebas. Mientras tanto, lo que hice fue reunirme con Bordet, por la tarde, a las 6. Le conté lo que estaba pasando. Él se manifestó muy preocupado. Quedamos en que él iba a convocar en los próximos días al Consejo de Seguridad para tratar la problemática esta que tiene un trasfondo.

“Zonas liberadas”

“Si uno empieza a indagar un poco, más lo que se conoce en la policía, más unas puntas de investigación de la justicia, uno llega al conocimiento de que no son simples rivalidades, sino que tienen un trasfondo económico, que tiene que ver con la venta de drogas”, explicó Bonelli, una vez que culminara el relato detallado de lo sucedido el 17 de octubre último.

Enseguida, disparó: “Existen zonas liberadas para la venta. Y cuando existen zonas liberadas para la venta, cuando existen este tipo de cosas tiene que haber un funcionario que mira para otro lado y ya estamos en presencia de una especie de connivencia entre personas que se dedican a la venta de esta mercancía ilegal y los sectores del Estado. Eso es lo que yo veo con mucha preocupación y más cuando está en juego la integridad física y la vida humana no vale nada, las cuestiones se dirimen a los tiros, no existe el lenguaje, no existe la comunicación sino simplemente la amenaza y la muerte”.

“Si queremos sacar de raíz o estructuralmente este problema hay que ir por los peces gordos y acá en Concordia nos conocemos todos”, aseveró.

Los narcos, los políticos y el dominio en los barrios

El diálogo de Rubén Bonelli con Eduardo Díaz avanzó hacia un descarnado análisis de los vínculos entre el narcotráfico y la política.

Eduardo Díaz (ED): – Todos conocemos ciertos apellidos, porque están involucrados en causas, en cocinas por ejemplo, y uno los ve paraditos en los actos oficiales. Te dicen que son guarda espaldas, que cuidan. A algunos los conozco más que a otros, porque hemos ido a la escuela juntos y vos les preguntás qué están haciendo en este acto y te dicen que acompañan. ¿Qué pasa entre el poder y las drogas? ¿Qué relación hay? Porque a mí me da la sensación que uno termina culpando a la policía porque es la levanta los sobres, porque es una realidad, porque hay muchísimos bolsillos que se engordan a partir de liberar las zonas. Pero, ¿qué responsabilidad tiene el poder político que los tiene para sí normalmente a los traficantes de drogas?

Rubén Bonelli (RB): – Cuando hablamos de poder, yo creo que tiene que ver también con el mismo sistema capitalista. El narcotráfico también parte de que todo hombre tiene su precio. Uno supone. Yo soy un jefe de comisaría, viene el narcotraficante y pregunta ¿cuánto gana usted? Yo gano 7000 pesos. Bueno, va a ganar 7000 pesos más, no va a tener que hacer nada, solamente mirar para otro lado. A esto lo hemos tratado en foros, en charlas, y así en escala van comprando. No por casualidad, ¡cuántos policías hay en Santa Fe que se descubrió que estaban en el narcotráfico! Pero yo no quiero tampoco señalar policías. Acá existen funcionarios corruptos en los tres poderes del Estado y no únicamente en el poder político.

¿Qué es lo que hace normalmente, no el narcotraficante que tiene mucho dinero, sino los que son cuadros intermedios del narcotráfico? No van a ir a militar en el socialismo. Van a ir a militar en los partidos mayoritarios, porque eso da cobertura, porque yo al conocer al dirigente tengo cierto plafón. Por lo tanto, el funcionario policial que es honesto no me va a tocar.

Es una estrategia de ciertos punteros ligados a la venta de drogas. Pero no te olvides que 15 años atrás el dirigente vecinal era dirigente vecinal y nadie lo tocaba. Hoy los que venden drogas le han disputado el territorio a los dirigentes vecinales y realmente el que gobierna los lugares o el dueño de los espacios dentro de un mismo barrio son los que venden drogas y no el dirigente vecinal.

ED: – Qué increíble, y lo más triste es que lo que estás diciendo es verdad.

RB: – Sí, es algo serio que tenemos que tratarlo, ponerlo sobre la mesa y resolverlo también.

ED: – Vos que estás en las mesas chicas políticas, qué bueno sería… Porque todo arranca en un acto político, en el que aparecen estos tipos, que todo el mundo conoce y encima los respetan, porque son los tipos que tienen la tarasca, manejan la plata. Aparecen y van a aplaudir, son aplaudidores, se sacan fotos con los líderes políticos, y eso ¿no es una manera de que el político les diga ‘muchachos lo que ustedes están haciendo está bárbaro, sigan así’? Que vos permitas como funcionario que este tipo esté en la foto en lugar de un tipo honesto, pero que no está porque están estos tipos. ¿No es momento de que el político dé señales de decir ´señores, basta, ustedes no pertenecen a nosotros, los tenemos que combatir’?

RB: – Creo que es momento, pero eso requiere, si se quiere decir, un trabajo que trasciende a un partido político. Tiene que ser una multipartidaria, donde vecino, docente, trabajadores, gente honesta que vive como cualquier hijo de vecino, se oponga a estas cosas. Porque hoy le pasó a Palacios que lo mataron, mañana puede pasarle a cualquier persona que queda en el medio de una balacera que no tiene parangón, que no tiene nada que ver con lo que uno vive en la realidad; uno va a trabajar, manda su chico a la escuela, va a lugares de esparcimiento y esto tiene que ver con la seguridad también a la que hacemos entre todos, tampoco hay que echarle todo el peso a la policía.

ED: – ¿A esto lo sabe la presidente de la Nación?¿Lo saben los que gobierna?

RB: – Pero por supuesto que lo tiene que saber. Es una de las personas más informadas que tiene que haber.

ED: – ¿Y qué hacen al respecto?

RB: – Bueno, yo nunca tuve la oportunidad de hablar con la presidenta de la Nación pero…

ED: – ¿Qué hace el ministro de seguridad? Hoy estaba mirando las noticas de provincia de Santa Fe y no me sorprendió. Me sorprendió sí que haya salido a la luz. Hay más de 115, 120 policías involucrados con las cuestiones narcos. Y uno mira eso y decís, ¿cómo puede ser 120 tipos? Debe ser la misma cantidad que hay en Concordia, capaz.

RB: – Entre Ríos no es una isla. Yo lo que sí puedo decir y lo digo con todas las letras es que soy un funcionario que está hace 7 años y yo en diciembre tengo que irme, porque hace falta un recambio, porque uno no tiene que atornillarse al sillón. Pero acá tenemos un jefe de policía en la provincia que hace 8 o 9 años que está. Yo no sé si es que tiene tanto mérito.

ED: – Algo huele mal, ¿no?

RB: – Si yo tuviera la suerte de ser ministro de gobierno, el jefe de policía no estaría más, por el solo hecho de que oxigene la cosa. Cuando uno está muchos años en un cargo, se presta a varias cosas.

ED: – Y mucho más cuanto tenés el poder de policía.

RB: – Exactamente. A todo esto hay que hablarlo sin miedo, porque el miedo paraliza y hace que nos quedemos cada uno en su casa. Cuando nosotros tengamos que salir a la carnicería, a comprar el pan, a llevar a nuestro hijo a la escuela, cuando tengamos que ir a un lugar a esparcirnos, ir a estudiar, nos puede pasar algo indeseable, si siguen las cosas así.

ED: – Yo no quiero sembrar miedo, pero el tema es que vos vas a golpear la puerta de una comisaría para denunciar a un tipo que viste vendiendo drogas y denunciás al lugar donde van a buscar los sobres… O te vas a la fiscalía y son tipos que después terminan negociando con los narcos. Entonces, ¿qué respaldo hay? Yo creo que un día la gente se va a podrir y guarda.

RB: – Acá no existen héroes individuales, existe el héroe en grupo. Si nos unimos es más fácil enfrentar este flagelo que está atravesando todos los hogares, que destruye las cabezas de nuestros chicos, que los está matando.

Fuentes: elentrerios.com y Oíd Mortales Radio

Más información sobre:
#derechos humanos- #entrevistas- #Ruben Bonelli- #violencia