Rio Uruguay Seguros - organizacion El Galpón

D’Angelo a Niez: del mostrador al ridículo


Del mostrador al ridículo
Por Dr. Fabio R. D’Angelo

Fabio DAngelo

Como todos los días, pero más en ésta época como político al que le gusta estar informado, compré el vespertino local y en su página 2 encuentro los resultados definitivos del escrutinio de las PASO en Concordia.

Analizando los resultados de las fuerzas políticas con más posibilidades de llegar al sillón de Zorraquín, leo que el Frente para la Victoria para la categoría Presidente Municipal obtuvo 45.048 votos y su más cercano competidor 23.213 votos.

Los números, fríos como todos los números, dejan en claro una voluntad ciento por ciento 100% minoritaria para “el PRO” si consideramos que, los números del “Frente para la Victoria” doblan los del derrotado.

Dijo hace algunos unos años alguien que escribió en los inicios de las ciencias que hacen a soberanía popular que “El soberano, es infalible. El pueblo no puede querer nunca su propio mal, por lo tanto, nunca se equivoca” (Rousseau 1712-1778). Y allí están las cifras oficiales.

Continué con la lectura del periódico y en la pagina 9 “a toda extensión” encuentro una especie de solicitada, firmada casualmente por el candidato a Presidente Municipal de la agrupación 100% “derrotada” el domingo 9 de agosto. ¡Me sorprendió su ridiculez! a la que justifico producto del oportunismo y/o de la ignorancia.

Perón solía repetir, relacionada a malas acciones políticas, una frase sarmientina referida a que “del ridículo no se vuelve”.

Dicha solicitada desde su propio título “De la burla al respeto” es ridícula. No voy a analizar todo el contenido porque daría para una narrativa sobre el grotesco y el ridículo, así que, solo lo haré con el título, lo cual considero más que suficiente.

Diré de entrada que, si alguien se “burló y le faltó el respeto” al electorado fue el propio candidato del PRO, agrupación 100% minoritaria de la cual estoy hablando, pues lo primero que debió hacer, antes de presentarse a la contienda electoral es tener los suficientes fiscales de su partido, preparados, para fiscalizar el acto eleccionario.

Efectivamente, en las elecciones partidarias internas los verdaderos “actores” son las agrupaciones que dirimen su contienda, y ellos son los principales encargados de coadyuvar y velar por la corrección de todo el acto eleccionario. Desde la Carta Magna y por magnífica obra de un gran demócrata Don Raúl Ricardo, el artículo 38 nos enseña que “Los partidos políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático. Su creación y el ejercicio de sus actividades son libres dentro del respeto a esta Constitución, la que garantiza su organización y funcionamiento democráticos, la representación de las minorías, la competencia para la postulación de candidatos a cargos públicos electivos,…”; y luego las Leyes 23.298/85 y 26.774/12 garantizan “…a los electores el derecho de asociación política para agruparse en partidos políticos democráticos…el derecho a su constitución, organización, gobierno propio y libre funcionamiento como partido político…”.-

Resalto la palabra “organización” porque la elección del 9 de agosto fue una elección interna de las agrupaciones políticas con carácter general, donde el sistema de primarias abiertas simultaneas y obligatorias (PASO) manda a “Todas las agrupaciones…a seleccionar sus candidatos mediante elecciones primarias…aun en aquellos casos en que se presentare una sola lista”. Y tal organización necesaria se ve refrendada por el Código Electoral Nacional que en su arts. 55, 56 y 57 les manda a las agrupaciones tener apoderados y fiscales de mesa y fiscales generales para que los representen ante las mesas receptoras de votos y cuya “Misión…Será la de fiscalizar las operaciones del acto electoral.”.

De allí que al calificar a la agrupación PRO de “derrotada” lo hago entre comillas, porque el 9 de agosto no hubo disputa entre partidos sino “intra” partidos.

Por ello el calificativo central de ésta nota va dirigido al ahora candidato del PRO, que esgrime públicamente conceptos de “robo y cuidado”, tercerizando su propia falta de responsabilidad. O en otras palabras lo que fue sin lugar a dudas y conforme la ley que acabo de citar, efecto de su propia torpeza.

Quien le falta el respeto al 100% de la ciudadanía es, quien se anota para gobernar nuestra ciudad de Concordia que hoy cuenta con casi 200.000 habitantes y no consigue 350 partidarios preparados e instruidos para fiscalizar una elección con carácter general, pero al fin “su propia” elección interna.

Finalmente roba y es irrespetuoso con el soberano, quien desconoce por completo el arte de la política y las leyes de la República que la rigen. Roba y le falta el respeto al soberano quien “salta del mostrador a la vida pública” en la segunda mitad de su vida, quien lo hace cada cuatro años y solo aparece para la época de las elecciones.

Se burla e irrespetuosamente denigra al soberano quien se raja las vestiduras de político limpio y nuevo, pero para conseguir un voto ensucia a la política, descalificando e inculpando a los demás por sus propias falencias.

Más información sobre:
#Fabio D'Angelo- #opinion

Comentarios
  1. Tienen M I E D O ! ! ! se les acaban los C U R R O S ! !