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Destacaron el fallo que condenó a los responsables de la Masacre de Trelew


Luego de conocerse la sentencia del juicio que investigó a los responsables de la Masacre de Trelew, el secretario de Justicia, Rubén Virué, y el subsecretario de Derechos Humanos de Entre Ríos, Julián Froidevaux, celebraron que se haya hecho justicia y aprovecharon la oportunidad para recordar especialmente a Alfredo Elías Kohon, el entrerriano que fuera asesinado aquel 22 de agosto de 1972. “Después de tantos años de impunidad, al fin podemos decir que se hizo justicia. La sentencia del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia tiene un valor histórico enorme, ya que logró poner en el lugar que les correspondía a los responsables de un hecho tan doloroso para el pueblo argentino como es la Masacre de Trelew”, expresó el titular de la Subsecretaría de Derechos Humanos.

“Esta condena tiene un valor especial para los entrerrianos, ya que el caso de Alfredo Kohon nos toca muy de cerca. Por ello, acompañamos muy afectuosamente a su familia tras esta reparación histórica”, agregó por su parte Virué.

Cabe recordar que Froidevaux asistió el pasado 22 de agosto, cuando se cumplieron 40 años de los hechos, al juicio oral y público, donde acompañó a los familiares de Kohon y presenció una audiencia junto a otros funcionarios de distintas provincias y de la nación.

En la sentencia dada a conocer este lunes, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua a Emilio Jorge Del Real, Carlos Amadeo Marandino y Luis Emilio Sosa por considerarlos autores de 16 fusilamientos de presos políticos y el intento de asesinato de otros tres en 1972, en la base Almirante Zar de Trelew, y decidió absolver a Rubén Norberto Paccagnini y Jorge Enrique Bautista.

Alfredo Kohon
Alfredo Elías Kohon fue una de las 16 víctimas de la masacre, nació en una pequeña colonia judía entrerriana, San Antonio, el 27 de marzo de 1945. Era hijo y nieto de gauchos judíos. Al poco tiempo la familia se mudó a San Salvador, para que los niños pudieran seguir estudiando más allá de tercer grado. Después se instalaron en Concordia, para que pudieran ir a la secundaria. Alfredo terminó sus estudios primarios en la Escuela Belgrano Nº 42 y cursó el secundario en la Escuela Técnica Nº1. Después partió rumbo a Córdoba, donde estudió y también trabajó en una empresa metalúrgica. Allí inició su militancia, primero en agrupaciones estudiantiles de resistencia y luego en las Fuerzas Armadas revolucionarias (FAR).