Rio Uruguay Seguros - organizacion El Galpón

Edil concordiense en riesgo


MargaritiniOpinión – Por Germán José Margaritini *

Concordia es una ciudad tranquila, de alrededor de 150 mil habitantes. Su gente acostumbra a dormir la siesta, el calor de sus veranos no deja dudas de la estación que se trata, la otra estación, la del ferrocarril hace rato que no funciona. Cada tanto aparece algún acontecimiento que la alborota y da esas noticias espasmódicas que cunden en los medios nacionales y Concordia se cuelga de los titulares de los grandes diarios por un día, a lo sumo dos. Vale para esto recordar cuando en 2001 había alcanzado el record de pobreza y desocupación en el país, con la mitad de su población pobre y la cuarta parte desocupada. Más recientemente vinieron a un acto el intendente Bordet, el gobernador Urribarri y la presidente Cristina Fernández a demostrar que era una ciudad signada por el éxito de la gestión política y que había salido de tal pozo para tener un índice de desocupación del 4 %, por abril o mayo del 2011, en pleno año eleccionario. Claro, unos meses después, pero ya pasadas las elecciones aún con la ayudita del INDEC empezaron a cambiar los números y a pesar de sus números surrealistas parece que no estamos tan bien. Esta contradicción de los funcionarios de turno, que a pesar de ser de turnos diferentes son los mismos, nos hace sentir esquizofrénicos y más de uno ha tenido que recurrir en este pueblo grande a libros de autoayuda para entender cómo es posible que con tan poca desocupación y pobreza según nos dicen se vean tantos pobres y barrios en situación de riesgo. En fin, serán las alucinaciones del modelo.

Hablando del modelo parece que se está pudriendo por sus bases, ahora parece que tenemos una concejal que cobra un plan trabajar. Esta señora, Claudia Sanabria, accedió a la concejalía en las elecciones de octubre, apoyada por toda una barriada que la vio como una mujer digna y proba, de buenas costumbres. Estaba incluida en un plan trabajar a pesar que su marido tenía trabajo, uno o dos, del ámbito provincial y haber accedido según se cuenta a poseer un vehículo O km (¿será porque lo gusta todo lo que tenga K?). Bueno, no importa, uno imagina que la pobre estaba en situación de riesgo tal como manda la normativa para ese tipo de asistencia y se lo dieron.

Por sus buenos antecedentes y militancia es incorporada a la lista como concejal debutando en funciones públicas a partir de diciembre de 2011, momento en que hizo su juramente como edil de esta ciudad. La semana pasada apareció una denuncia en un medio digital local sobre que Claudia Sanabria estaba cobrando todavía ese plan, al que debía haber renunciado. ¡Escándalo!, apenas unos días después que el Concejo Deliberante había decidido aumentar sus dietas en un 50 % en un tratamiento de apenas quince minutos y al final de la noche, casi cuando todos se estaban yendo. Se imaginan la reacción de la gente, el Facebook explotó, la red social dijo todo lo que los medios no dijeron, fue tanta la presión que el Concejo en pleno llamó a conferencia de prensa para dar las palabras tranquilizadoras de que todo era un mal entendido. Todos nos quedamos tranquilos, confiados y seguros de que era toda mentira, que había renunciado a ese plan en diciembre, por si fuera poco renunció por segunda vez en enero, con las notas de ambas renuncias arriba de la mesa. Algunos más inquietos no confiaron y salieron otra vez por el Facebook a mostrar documentación del banco, más específicamente resúmenes de la cuenta de ingreso del plan que demuestra que la concejal siguió retirando por cajero el dinero correspondiente de ese plan hasta el mes de abril. El correspondiente al mes de mayo sigue depositado esperando que alguien lo cobre. En la conferencia de prensa esta mujer aseguró que sigue teniendo la tarjeta de cobro de la red Link, motivo por el cual debe estar muy preocupada ahora para investigar quien está cobrando ese dinero.
Para embarrar más la cosa un diario digital local asegura que hizo la investigación y que toda la documentación que circula por las redes sociales es real y emitida por el Banco de la Nación sucursal Concordia.

El ejemplo cunde, si el INDEC puede mentir con la pobreza desde la más alta jerarquía del gobierno nacional nadie ni nada podría impedir que una pobre concejal de una ciudad chica del interior de la provincia de Entre Ríos pueda echar mano a escasos $ 1.200 por mes por encima de su dieta como concejal, la que de acuerdo a su autovoto para su aumento llega a unos $ 14.500. Cuando las gestiones se eternizan van dejando rajaduras por cuyos intersticios se filtra la corrupción, de la que no está exento nadie, pero la vulnerabilidad aumenta cuando las mismas personas ocupan tronos por largos periodos y necesitan de la obsecuencia para asegurar un Concejo dócil.

A cualquier persona de cualquier barrio de esta ciudad honesta lo haría poner colorado cosas muchísimo menores a esta, todos los ciudadanos honestos de esta ciudad en “sintonía fina” con la decencia verían como decoroso una renuncia, parece que no sería así. Es momento que todos empecemos a exigir que se investigue, que la justicia haga lo que tiene que hacer, porque un fiscal atento o un juez despierto estaría actuando de oficio, eso aún no ocurrió. No es tan chica la cuestión, se trata de una probable defraudación al fisco, pero claro 1.200 es apenas unas monedas al lado de los millones y millones que el propio gobierno anunció como en una autoincriminación lo que se llevó REPSOL. Menor pero defraudación igual.

Los conceptos de moralidad están minados por la eterna corrupción y la misma gente duda si por mucho o por poco es o no inmoral este tipo de actos, un concepto mercantilista, ponerle precio y escala de gradación, dejando de plantearlo en términos absolutos del debe ser o el no debe ser. Es hora que se actúe con prontitud, antes que tengamos que cambiar del diccionario algunas palabras y se empiece a escribir corrupción con K.

*Integrante del Movimiento Proyecto Sur Concordia

Más información sobre:
#Proyecto Sur- #Sanabria