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El pájaro se conoce por la cagada


(O más elegantemente, según los dichos se puede inferir la calidad de su autor)

Artículo de opinión. Por Germán J. Margaritini *

El intendente interino de la ciudad de Concordia, Alejandro Casañas, hizo un pedido a la ciudadanía para que no se derroche agua potable.
Noticia publicada el 10 de enero de 2012. link informedigital

En la misma noticia citaban textualmente lo que había dicho Casañas, “lamentablemente están incurriendo en el derroche, usando agua con la que se riega el pasto, lavan el auto, se llenan piletines o poniendo una manguera a la calle”.

German Margaritini y Alejandro Casañas

Para quienes no lo conozcan, Alejandro Casañas es el Vice intendente de Concordia, quien es por ende el Presidente del Concejo Deliberante. Es el representante del gobierno municipal, quien invistiendo la doble condición de pertenecer al ejecutivo y al legislativo, se ha reunido en varias oportunidades con la Asamblea Ciudadana Concordia. Es quien ha sostenido que su rechazo al fracking es “activo” (en DiarioJunio) y promete declaraciones al respecto, pero viene dilatando en conjunto con el resto los concejales del oficialismo tratar formalmente el asunto en el recinto y sancionar la ordenanza de prohibición del fracking en Concordia.

¿Qué tiene que ver el agua?

Tiene que ver con la coherencia. Si bien lo que se nos brinda como agua potable a los ciudadanos de Concordia está por debajo de la media nacional, ya que en promedio los argentinos recibimos alrededor de 500 litros de agua (los porteños más de 600 litros), a los concordienses en particular se nos provee 450 litros por día para todo consumo, lo que representaría unos 7 millones de litro por día. Cuestión que no debería ser problemática en una ciudad que está en la rivera de unos de los ríos más caudalosos del mundo, por el que corren unos 4.500.000 de litros por segundo (¡si leyó bien!, más de 4 millones de litros en un literal abrir y cerrar de ojos). Como si esto fuera poco estamos parados sobre el Acuífero Guaraní, una reserva de agua estimada en 50.000 Km3 (no se preocupe por ponerle ceros, es impresionante). Es decir, que no tengamos suficiente agua potable no es un problema de recurso, sino más bien de infraestructura.

Si bien es del mismo costal es de otra harina sobre la que quiero hablar. La explotación por fracking, la que el gobierno provincial en conjunto con YPF quieren poner en marcha en la provincia, ahora agazapado a la espera que pasen las elecciones legislativas por el rechazo que generó y el chaparrón que tuvieron por las determinaciones de prohibición en las municipalidades de Colón y Concepción del Uruguay, puede llegar a consumir hasta 50.000 m3 (50 millones de litros) de agua por pozo por día. Hagamos cuenta, en las zonas de explotación se puede hacer un pozo por día, y se pueden hacer hasta cuatro o cinco pozos por kilómetro cuadrado.

Agreguemos a esto que Arroyo, Secretario de Energía de la Provincia, declaró en octubre de 2012 que “YPF tiene planificado 1.200 km de exploración sísmica”, evidenciando que la intencionalidad es explorar y explotar en forma intensiva Entre Ríos.

El tema central es el agua

Tal como se preocupó Casañas en enero de 2012 por el consumo de agua, tanto como para llevarlo a declarar la emergencia hídrica en la ciudad por los decretos 041/2012 y 059/2012, el tema central es el agua. Es una pena que no mantenga esa línea al impedir el tratamiento de la ordenanza para prohibición del fracking, quedando al desnudo su incoherencia porque está bien que se preocupe por los 7.000.000 de litros que se consumen en la ciudad, pero no sigue la misma línea cuando se despreocupa de todo lo que se puede consumir y contaminar por fracking.

¿Cuánto cuesta el agua?

No se le puede adjudicar al agua un valor monetario, se trata de un bien social e imprescindible, se trata de un recurso natural limitado y del que depende la vida. Sin embargo de lo que pocos se dan cuenta es que estamos vendiendo muy barato el agua en esta zona y ahora lo vamos a vender más barato todavía.

¿Cómo es esto?, hoy le estamos poniendo valor a la soja o maíz que se exportan (o nos ponen el valor). Para obtener un kilo de soja se necesitan 2.300 litros de agua y un kilo de maíz 4.600 litros. Para el caso particular de la soja en nuestra provincia la superficie sembrada evolucionó de 600.000 hectáreas en el año 2000 a 1.500.000 de hectáreas en el 2012, es decir en un poco más de una década se triplicó. Esto implica exportar agua en forma muy barata, tanto el recurso suelo como el recurso agua son puestos a disposición para otros lugares del planeta.

En el congreso sobre suelo realizado el año pasado, Alberto Quiroga, técnico del INTA Anguil-La Pampa destacó: “La Argentina es uno de los principales países que exportan grandes cantidades de agua virtual en sus productos: en granos vende casi 46.000 millones de metros cúbicos de agua e importa 3.100 millones”. Es decir que el balance hídrico es magníficamente negativo, sin dudas este bien estratégico ya está en disputa y las multinacionales sojeras y petroleras lo tienen más claro que nosotros.

Está bien Sr. Casañas

Me parece muy bien que se preocupe por el agua, tiene todo mi apoyo en ese punto, pero por favor sea coherente. Haga extensiva esa preocupación que lo llevó a decretar la emergencia hídrica a los riesgos de su consumo extraordinario y eventual contaminación. De la misma manera que le preocupa que se derroche para lavar piletines, debería preocuparle lo que implica ponerla en riesgo por el fracking.

* Margaritini es uno de los referentes del partido Proyecto Sur en Concordia.
El título del artículo corresponde al propuesto por el propio autor de la nota

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