Rio Uruguay Seguros - organizacion El Galpón

En su primer acto político desde que es gobernador, Bordet puso en marcha el operativo retorno de Busti al PJ


Análisis – Por Gustavo M. González García (especial para DiarioConcordia.com)

El gobernador Gustavo Bordet realizó a un año y días de gestión, su primer acto político partidario. Lo hizo en Concepción del Uruguay, supuesto territorio neutral. Estuvieron casi todos, inclusive el Choclo Alasino. Hubo ausencias, anunciadas y lógicas. Se institucionalizó el operativo retorno de Jorge Busti al PJ.

“Unidos triunfaremos” decía el cartel de fondo. Delante, los intendentes peronistas, los únicos que subieron al escenario. Bordet los hizo parar detrás suyo junto al senador Ángel Giano, al presidente de la Cámara de Diputados Sergio Urribarri, el vicegobernador Adán Bahl y el presidente del bloque de diputados peronistas Juan José Bahillo. Para que salgan en la foto, mostrando así liderazgo y fortaleza, mensaje hacia afuera y adentro del PJ.

Entre el kirchnerismo y el bustismo

Hubo sólo dos oradores: José Eduardo Lauritto y Bordet. El uruguayense lo hizo en su rol de intendente anfitrión, dio la bienvenida, agradeció la presencia y convocó a recuperar la unidad del peronismo. Pero también dijo que hay que estar “orgullosos” de lo logrado en los últimos años.

Lo “logrado” fue en referencia a las conquistas del kirchnerismo. Sector que decidió faltar y lo anunció previamente. Juan Huss, Jorge Barreto y Julio Solanas, diputados nacionales identificados con el sector más duro de los K no fueron, tal como habían anunciado. Tampoco Gustavo Guastavino, aunque no hizo declaraciones previas. En su discurso Bordet dijo que la interna hay que  las discusiones “hay que darlas en el marco del partido y no por los medios”. Puede entenderse como un mensaje a este sector.

No obstante, el kirchnerismo entrerriano sí estuvo representado. Con las presencias del ex gobernador Urribarri, del intendente de Gualeguaychú Martín Piaggio, del senador Giano y de la ex intendente de Paraná, Blanca Osuna, por mencionar a algunos, entre varios dirigentes de agrupaciones de toda la provincia

Un ausente para destacar fue Jorge Pedro Busti, aunque nadie esperaba su asistencia. Si bien el acto, en gran medida, estaba armado para formalizar el camino que lo traerá de vuelta al Justicialismo, era de esperarse que no se haga presente. Sí estuvieron algunos referentes de su sector, o allegados al bustismo, aunque no de tan relevante peso, entremezclados entre los asistentes.

Estuvieron todos los intendentes y legisladores provinciales del peronismo; y los funcionarios de Bordet, quienes se sentaron en primera fila. De los intendentes vale destacar la presencia de Claudia Monjo, de Villaguay, quien llegó a su cargo como cantidada del Frente Renovador, pero tras la asunción de Adrián Fuertes, su esposo, como Ministro de Turismo, emprendió el regreso al PJ.

Convocatoria a elecciones abiertas en el 2017

En el 2017 se realizarán elecciones internas para definir los candidatos de las legislativas nacionales, para terminar de ese modo con “los acuerdos entre gallos y medianoches”, anunció Bordet en su discuso. “Todos podrán competir”, aseguró. Fue el principal anuncio, el eje político del encuentro.

Ese mensaje puede leerse como una crítica a su antecesor, a Urribarri. Y en un claro guiño a Busti, con quien mantuvo reuniones previas donde entre otros temas habrían acordado precisamente esto.

Una estrategia riesgoza

Bordet está condicionado por el Gobierno Nacional. Para expresarse partidariamente debía hacerlo en un marco de amplia convocatoria, con mucho respaldo interno. Y así lo hizo, o al menos -y pese a la crítica de algunos pocos legisladores nacionales, que no tienen mayor peso territorial- esa sensación quedó al finalizar el acto. Habrá que esperar las repercusiones en los análisis políticos que algunos medios hagan.

Pero además de mostrar liderazgo institucional (un liderazgo acotado a su rol de gobernador), mostró liderazgo político, al anunciar internas abiertas y así allanar el camino para el regreso de los dirigentes que se fueron yendo en los últimos años.

Busti es, de todos ellos, uno de los más importantes, sino el más. Aunque algunos observan que es una importancia simbólica, más que fáctica. Pero es una importancia relevancia, a fin de cuentas. El regreso de Busti al PJ condicionará a todos los que se ubican por debajo de Bordet, en la carrera electoral para el 2017. El único que se mantiene al margen de esa disputa de poder es el propio Bordet. Si Busti regresa ensancha su liderazgo (mirando al Gobierno Nacional). Y licúa el poder de intendentes y de diputados y senadores, quienes deberán establecer sus propias estrategias para reposicionarse en sus respectivos territorios a nivel provincial.

La convivencia posterior y los acuerdos sobre cómo se da el regreso de Busti, condicionarán a Bordet a mediano y largo plazo (2019), pero no a corto plazo. En el 2017 le garantizan una victoria política que lo fortalece, siempre y cuando el PJ gane las elecciones legislativas del próximo año. Sino, sería su sentencia.

¿Porqué Concepción del Uruguay?

Paraná, al quedar en manos de Cambiemos, y dada la fragmentación del peronismo en esa ciudad, es un territorio impropio para un acto como el que realizó Bordet.

En cambio, otras ciudades -al igual que Paraná- le hubieran representado un problema al gobernador. Gualeguaychú lo identificaría directamente con el kirchnerismo, además de tener que compartir “la foto” con Piaggio, Bahillo y Guastavino. Muchos nombres. Villaguay sigue siendo del Frente Renovador, pese a que toda la dirigencia se encolumna detrás de Bordet. A la vez que pone en primer plano a Fuertes. Su ciudad natal es una incógnita, que no le conviene revelar aún. Lo obliga a compartir foto con Giano, el intendente Enrique Cresto y el padre de éste, Juan Carlos Cresto, quien preside el PJ local, y hasta quizás con Sergio Urribarri. Pero además no sería bien mirado por toda la provincia que la convocatoria a la unidad la haga desde su propia ciudad, dado que uno de los bastiones a recuperar es Paraná, y la eterna rivalidad “Paraná-Concordia”, en la política, en el fútbol, y en todos los ámbitos, estaría a flor de piel.

Concepción del Uruguay, en cambio, ante este panorama, se presentó como el escenario ideal. Lauritto es un dirigente peronista que supo construir liderazgo territorial e identidad, y participar de gobiernos de sectores justicialistas distintos, sin quedar “pegado” a ellos. A su vez, a futuro no es un rival directo de Bordet.

Saldo positivo

El anuncio de que todos podrán competir en las internas, deja contento a propios y extraños. Compromete al sector más bordetista, entusiasma a los sectores del justicialismo que ya vienen elaborando estrategias, y convoca tanto al kirchnerismo duro como al bustismo. El sector que no estuvo presente, está obligado a participar. Por fuera, lo saben, no reúnen el apoyo suficiente para convertirse en una opción electoral atractiva.

Bordet pateó la pelota y empezó el partido. Por ahora lo mirará desde la tribuna, en una platea preferencial. No será árbitro ni DT. Pero sabe que en algún momento deberá intervenir, ponerse los cortos y salir a la cancha. El interrogante es si antes de que termine el primer tiempo o en los segundos cuarenta y cinco minutos.

Más información sobre:
#Bordet- #elecciones- #elecciones 2017- #Gustavo Bordet- #opinion- #partido justicialista- #peronismo- #PJ- #provinciales