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Hospital Santa Rosa: la salud villaguayense en estado desesperante


Correo de Lectores

hospital de villaguay

El imponente Hospital Santa Rosa de Villaguay arrastra una larga historia de conflictos y situaciones de turbulencias propias del desmanejo político que ha tenido en las últimas décadas.

Fue noticia cuando el cura Leo Tovar encabezo una movida en defensa del sistema público y la figura del director Gonzalo Carril, atacado por la denominada “corporación” médica. Las crónicas de esos días, reflejaron importantes concentraciones y marchas de miles de vecinos que lograron el apoyo del entonces Intendente Adrián Fuertes. De allí surgió la conformación de un “Consejo Social” integrado por instituciones, gremios, partidos políticos, que como ocurre en muchos casos, nunca funcionó. Por ese tiempo el mayor logro fue la obra de gas natural, que aporto a los escasos servicios del complejo hospitalario.

Entre las falencias de gestión provincial que siguen pendientes se encuentra la falta de concurso público para ocupar la dirección y jefatura de áreas, algo prometido y nunca cumplido, cuando debería ser el normal mecanismo de designación y revalida de cargos. Apelando a los antecedentes, el último cargo seleccionado por concurso fue el del Dr. Pedro Crosa, quién se retiró hace siete años, pero trabajo otros cinco, totalizando trece.

Del nuevo edificio, comprometido y anunciado por el gobierno de Urribarri, como tantas otras obras, solo lucio como publicación en el boletín oficial. Mientras tanto de a pucho se repara parte del monstruoso edificio, siempre que salta alguna emergencia y esta toma estado público.

Más de allá de estos aspectos edilicios que deberían hacer al confort y dignidad requerido por estos tiempos, la falta de un servicio de Terapia Intensiva se constituye en lo uno de los aspectos alarmante, dada la constante necesidad, teniendo en cuenta la amplia cobertura social que se atiende en el hospital. Hace poco tiempo y luego de un gran esfuerzo de vecinos, personal y profesionales del hospital, se habilito una sala de Cuidados Intensivos, paliando situaciones diarias que se presentan con pacientes en estado delicado.

Otro de los frentes, no menor, fue la falta de profesionales en distintas especialidades. Por la ausencia de Anestesistas se suspendieron cirugías y esto derivo en un conflicto de larga data.

Los desencuentros y desinteligencias con la gran mayoría de los profesionales formaron parte de la rutina y modo de convivencia en el centro asistencial. El pretendido ejercicio de la jefatura por el Dr. Carril originó los más duros cruces y enfrentamientos de gran parte de los médicos empleados, desmejorando la atención del hospital, resultando constante que vecinos concurran para ser atendidos en consultorios, luego de obtener turnos y encontrarse con la ausencia del médico.

El último año, clima electoral de por medio, la situación se puso crítica e involucro a candidatos y gremios. Un caso público y expuesto a nivel provincial fue el despido de un chofer y su reemplazo por un militante oficialista “digitado por el candidato del Gobernador Urribarri”. La resistencia motivo corte de calles, movilizaciones y la restitución del trabajador. En ese contexto una sanción al cardiólogo Héctor Pérez, disparo otro frente de conflictividad, en este caso entre el director y los médicos quienes apelaron a una acción gremial y corporativa, respaldados por el colegio que los nuclea. Después de un mes sin salud pública, solo emergencia y tras la intervención del entonces Intendente Adrián Fuertes hubo acuerdo y suspensión de la medida.

Las gotas van colmando el vaso y por estos días vuelve a ser noticia el hospital por la posible caída de un servicio fundamental. “No se podrían atender partos por falta de pediatras” expresaba una de las crónicas que ponía al desnudo un nuevo frente de conflicto. Solo dos profesionales especializados en este rubro, más un tercero que atiende periódicamente (no en forma diaria) llevaron a que Ginecólogos y Cirujanos amenacen con derivar a las parturientas (Paraná o Concordia), salvo situaciones de emergencia. El argumento “falta de garantías para una buena práctica profesional” y el peligro que esto acarrea. Consecuencia: villaguayenses naciendo en otras ciudades por falta de atención en el hospital público. Bochornoso.

Si de faltantes en recursos humanos se trata la lista se completa con la falta de Neurólogo, solo un profesional en Cardiología, falta de médicos para los traslados de urgencia, entre otros puntos.

La realidad es que la buena predisposición del personal de enfermería, los médicos (pocos) que ponen más tiempo del debido, hacen que los vecinos accedan, con más limitantes que respuestas efectivas, al servicio público de salud.
Mientras tanto es vox populi el alejamiento de Gonzalo Carril de la dirección; aunque por estas horas se encuentre de vacaciones y el Ministerio de Salud no haya concretado el reemplazo, ni menos tomado cartas en los demás asuntos, en parte aquí detallados.

Por ultimo lejos de lo sucedido en 2015, cuando políticos, candidatos, dirigentes y todo aquel que buscaba un voto se rompían las vestiduras ensayando posibles soluciones a este “sensible” tema, la realidad indica que ni crónicas, ni comunicados, ni comentarios en los medios motiva una reacción de las actuales autoridades, ni mucho menos de los que aspiraban a algún cargo en las últimas elecciones.

Vergüenza. Solo quienes hemos tenido con errores y aciertos, la constancia de seguir el tema en un medio periodístico nos estamos ocupando de esta problemática.

No pensemos en situaciones imprevistas que pueda padecer cualquier vecino, no imaginemos una situación de accidente o siniestro de gran dimensión en esta apartada región de la provincia. El caos se impondría, porque no existe conducción, faltan profesionales y en general todos miran para otro lado cuando de esta cuestión se trata.
Evidentemente la “década ganada” que pregonó durante ocho años el ex gobernador de la provincia y todos sus seguidores, por el Hospital Santa Rosa no pasó. Es de esperar que las autoridades actuales tomen el guante y se ocupen con urgencia del tema, sin promesas, solo concretando las demandas de recursos humanos e infraestructura necesarias.

Por la salud y el bienestar de cada uno de los villaguayenses.

Gregorio Sesa

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