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MID: “Paraná necesita un proyecto”


Opinión – Por Francisco Uranga (*)

municipalidad de Parana

¿Alguien se acuerda qué proponía Blanca Osuna en la campaña de 2011?. Probablemente, no muchos. Proponía un “Plan Estratégico de Desarrollo Deportivo”, que no sólo ostentaba un nombre rimbombante, sino que incluía una propuesta de alto impacto mediático: la construcción de un Estadio Único en Paraná. En campaña, afirmó que durante su gestión se dictará la carta orgánica de la ciudad. Algo que no ocurrió, ni va a ocurrir. Hizo promesas, como mejorar los servicios públicos, desarrollar los espacios públicos y terminar con el humo del Volcadero; promesas que nunca pasaron del campo del discurso a la realidad. Apeló a lugares comunes, al decir que iba a ocuparse de los “problemas reales de los vecinos” como “la inseguridad, las drogas y las escuelas”; problemas que escapan del ámbito de acción del gobierno municipal. Pero fue todavía más lejos, a modo de crítica hacia la gestión anterior aseguró que iba a “recuperar la autoridad de quien gobierna la ciudad”. Esta última frase, de su propia autoría, resultaría cómica si no fuese porque la falta de gestión y conducción política nos llevaron a la situación que se vive actualmente en la ciudad. Ya llevamos dos años y medio bajo su gobierno y los resultados son evidentes para cualquier Paranaense. Podría seguir enumerando promesas incumplidas y críticas a su gestión, pero ¿para qué hacer leña del árbol caído?.

Sin embargo, resulta interesante analizar el contenido de la propuesta con la que llegó al gobierno. Más allá de una serie de slogans vacíos, algunos anuncios de obras espectaculares que no se concretaron y un conjunto de políticas aisladas, cuesta vislumbrar un rumbo, un esbozo de su proyecto para la ciudad. Si uno intentara entender la visión de este gobierno sobre cómo debe ser la Paraná del futuro, estaría perdiendo el tiempo. No existe una visión ni un proyecto de largo plazo para la ciudad. Y si existe, nunca los comunicaron ni los pusieron sobre la mesa del debate público.

En la promoción de la faceta turística de la ciudad, uno podría adivinar una línea clara del rumbo que pretende imprimirle el gobierno a la Ciudad. Se ha trabajado en aspectos relacionados con la sensibilización turística, en la realización y apoyo de eventos de atracción turística y en el posicionamiento de la “Marca Turística”. Un ejemplo interesante de esta última política fue la campaña “Santa Fe + Paraná. Dos ciudades, un destino”. Pero cuando esta política la enmarcamos en el cuadro general, donde encontramos un sensible deterioro de los espacios públicos y la infraestructura vial, una persistente falta de respuestas para agilizar el tránsito y un sistema de gestión de residuos muy poco efectivo, entendemos que la propuesta de hacer de Paraná una ciudad turística no se está abordando con seriedad y está lejos de ser una prioridad real del gobierno. No quiero decir que no existan políticas de promoción turística, o que sean equivocadas, sino que no alcanzan para decir que se esté proyectando a Paraná como una ciudad turística.

Por otro lado, si bien contamos con un parque industrial relativamente importante, nos encontramos ante la falta de políticas que incentiven la radicación de inversiones productivas y de nuevos emprendimientos, tanto de industrias tradicionales como de industrias relacionadas con nuevas tecnologías. Desde ya, las políticas de promoción económica exceden la responsabilidad de un municipio y exigen la coordinación con el nivel provincial y nacional, pero sí, en cambio, es responsabilidad del municipio definir el perfil de ciudad que queremos construir, en el marco de las políticas nacionales y provinciales.

En este sentido, creo que vale la pena volver a la campaña “Santa Fe + Paraná. Dos ciudades, un destino”, porque esconde un concepto que va más allá de lo netamente turístico: pensar al binomio Paraná-Santa Fe como un único conjunto urbano con dos núcleos separados a una muy corta distancia, nos permite pensar en una centro económico con una escala de casi 800 mil habitantes. Instalar, difundir este concepto, y fortalecer la integración y coordinación entre Paraná y Santa Fe, resulta prioritario para atraer inversiones, expandir mercados, generar nuevos negocios, ampliar la oferta cultural y de servicios; esto es: generar mayor empleo, mayor riqueza, mejoras materiales y sustantivas en la calidad de vida de Paranaenses y Santafesinos. Es decir, para generar un verdadero proceso de desarrollo económico en esta región. Naturalmente, vinculado a esta concepción se encuentra el proyecto de construcción del puente que actuará como un segundo enlace entre ambas capitales y que, sin dudas, tendrá un impacto altamente positivo en toda la región. Justamente, en estos momentos está en evaluación el lugar de emplazamiento de la obra, decisión que cambiará la fisonomía de la ciudad en forma definitiva.

Decidir el emplazamiento de obras estratégicas, definir políticas para fortalecer la integración con Santa Fe, determinar los mecanismos de incentivo y promoción económica; estas decisiones ponen de relieve la necesidad de contar con una visión estratégica de largo plazo que ordene nuestras prioridades. Esta visión no debe ser fruto del pensamiento de una vanguardia iluminada, sino del debate, de la participación activa y del intercambio entre la ciudadanía y los diferentes actores políticos. Un ejemplo de esta forma de entender la política y de elaborar propuestas es el trabajo que está llevando adelante la Fundación para el Desarrollo Entrerriano (FUNDER) junto con otras organizaciones civiles (*), que a pesar de las diferencias en las afinidades políticas, buscan generar los ámbitos de debate necesarios para que los paranaenses podamos encontrarnos a pensar los problemas que nos preocupan y que hacen a la construcción de nuestro futuro.

El debate acerca del rumbo a tomar involucra una enorme cantidad de dimensiones a considerar (urbanización, transporte urbano, gobierno digital, acceso a la información pública, modernización del estado, descentralización, presupuesto participativo, etc). Encarar estos asuntos requiere de equipos multidisciplinarios y para llevarlos adelante con éxito es fundamental una buena gestión pública. Sin embargo no debe caerse en el error de pensar que es un problema de carácter técnico. No faltan propuestas de soluciones técnicas: desde las universidades, colegios profesionales y desde los propios organismos públicos, se generan constantemente análisis, estudios y propuestas. Lo que nos hace falta es un proyecto que aporte claridad y voluntad política para priorizar y ensamblar cada una de las soluciones técnicas en un mapa general, y, fundamentalmente, que sea capaz de llevarlas a cabo.

Francisco UrangaCuriosa conclusión: en tiempos en los que desde el gobierno se reivindica el papel de la política, nuestro reclamo es por más y mejor política.

* Francisco Uranga
Ingeniero Industrial.
Miembro de la Fundación para el Desarrollo Entrerriano “Gobernador Raúl Uranga”.
Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).

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