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Rogel: “Macri viene por nosotros”


El legislador nacional Fabian Rogel disparó contra Sanz y contra los “negocios electorales” del Coti Nosiglia. Criticó la alianza del radicalismo con el PRO, vaticinó su fracaso y afirmó que, entre “otros disparates”, la UCR eligió “al candidato que no mide”.

Fabian Rogel

“Se arrojó a la UCR a las fauces de la derecha más reaccionaria”, tituló Parlamentario la entrevista con el diputado nacional entrerriano Fabián Rogel. En la nota, el precandidato a gobernador insistió con sus duras críticas al acuerdo de la UCR con el PRO, denuncia “vaciamiento político e ideológico” de su partido y sostiene que “con un juntadero dirigencial no se puede gobernar un país”.

El medio nacional, abocado a la tarea del Congreso, definió a Rogel como uno de quienes “mejor expresa el malestar del sector del radicalismo que no logró cumplir su objetivo de competir en una gran primaria con el resto de las fuerzas”.

“El problema es que Macri viene por nosotros, viene a ocupar el lugar que en la vida política hemos ocupado nosotros”, despotricó Rogel en la nota y lamentó que “la Unión Cívica Radical se ha ido corriendo lentamente hacia la derecha”.

En la charla, el legislador responsabiliza a Sanz de haber trabajado para “destruir” Unen y fustiga “el negocio electoral que armó Enrique Nosiglia por fuera de la construcción política, como hace él”. Alerta que “entre los disparates que se cometieron, se eligió el candidato que no mide”.

“Acá lo único que hacen es balbucear estrategias electorales que las anotan en una servilleta en un café”, sentencia Rogel, quien sostiene que “el gran debate pendiente que tiene este partido es cómo se construye poder para gobernar”, pero advierte que es “delirante” creer que se puede hacerlo “sin incorporar una expresión peronista”.

– En la Convención tuvo un discurso muy duro contra la alianza con el Pro…

– Como dije allí, yo no tengo la culpa de haber sido educado en las mejores tradiciones cuando este era un partido en serio. La Unión Cívica Radical es un partido que ha ido lentamente corriéndose hacia la derecha, planteando el discurso de los modelos de poder reinantes donde la confrontación y la ideología no tienen nada que ver, y eso es una gran mentira. La Convención resolvió conforme a las formas pero no conforme a los principios fundamentales del partido. El presidente del Comité Nacional no habló de ideologías; habló de acuerdos, de conveniencias… yo me formé en esa tradición donde lo más importante eran las coincidencias en lo que se iba a hacer para transformar la vida de los ciudadanos. Todo el año pasado se trabajó incansablemente para destruir Unen y para que los candidatos radicales no midieran nada. Trabajó en eso la señora (Elisa) Carrió y el gran responsable fue Ernesto Sanz, que por un principio ético tradicional del partido debió pedir licencia y no tener los dos cargos: candidato a la presidencia y presidente del Comité Nacional. Nuestra propuesta no fue contestada. De 180 convencionales que votaron la propuesta de Sanz, hablaron dos: él y el señor (Federico) Storani, que volvió a la política después de más de diez años, mientras que del lado nuestro hablaron no menos de quince oradores de primer nivel. Nuestra propuesta era la que más resguardaba nuestros intereses.

– ¿Por qué?

– Nosotros planteábamos que si había debilidad en los candidatos, había que asumirlo y analizar después quiénes fueron los responsables de ese debilitamiento. Ahora proponíamos ir a una gran PASO con nuestro candidato. Nosotros tenemos un desarrollo territorial extraordinario, estamos en condiciones de garantizar las listas casi en el 90 por ciento de los distritos electorales del país. Ni (Mauricio) Macri ni (Sergio) Massa pueden ser presidentes sin el radicalismo. Lo de Macri es una expresión urbana en la Capital Federal, con un anclaje en Santa Fe con (Miguel) Del Sel y un árbitro de fútbol en Córdoba (por Héctor Baldassi).

– Usted habla de “nuestro” candidato. Tras la Convención, Cobos debió bajarse.

– Porque entre los disparates que se cometieron, se eligió el candidato que no mide. El que medía y aparecía en la consideración pública era Julio Cobos. En esto tuvo que ver el negocio electoral que armó Enrique Nosiglia por fuera de la construcción política, como hace él. Hace tiempo que se venía trabajando para generar este vaciamiento político e ideológico. Y ahora, a tres días de la Convención, Macri dijo ‘nosotros no vamos a co-gobernar; el que gana gobierna y el que pierde sugiere’. (Ricardo) Balbín decía ‘el que pierde ayuda’, pero acá no. Acá seguramente nos van a permitir que les mandemos algunos correos electrónicos haciéndoles algunas sugerencias.

– ¿Cree entonces que el único que salió beneficiado con este acuerdo fue el PRO?

– No le quepa la menor duda. En estas circunstancias y de la forma como se hizo esto, Sanz va a ser un candidato a presidente testimonial. Él viene a blanquearle una interna a Macri, ¿o alguien puede creer que esta es una interna entre los afiliados del radicalismo y los afiliados del Pro? Esto es una PASO. Olvídense de que de esta manera nosotros tengamos posibilidad de ganarle a Macri. Se arrojó al partido a las fauces de la derecha más reaccionaria. Nosotros venimos de una alianza en el 99 que dejó dos enseñanzas. La primera es que es cierto que con determinada concentración de poder se puede juntar con otras fuerzas políticas y ver si se pueden ganar las elecciones. Pero la Alianza dejó otra enseñanza, la más dura: con un juntadero dirigencial no se puede gobernar un país. Es mentira que Macri piense lo mismo que nosotros en materia de energía y de petróleo. Morales dijo en la Convención que Macri le dijo que quiere volver a privatizar YPF, que hay que volver a un sistema de AFJP y terminar con el sistema de reparto de las jubilaciones. Por eso habría que haber hecho una gran PASO, donde nosotros no nos mezclábamos ni nos comprometíamos: fortalecíamos nuestros candidatos a intendente, fortalecíamos nuestros candidatos a gobernador, y en la segunda vuelta, ahí sí en un debate público (si no ganábamos nosotros) íbamos a firmar los puntos que correspondían con quien quisiera ser presidente, si decidíamos apoyarlo. ¿¡Usted sabe lo que van a hacer Massa o Macri si son presidente de la Nación!? ¿¡Cómo nosotros, que tenemos definiciones de lo que hay que hacer con el país desde hace 124 años, no debatimos primero eso!? No hay ni responsabilidad por parte de Sanz. Lo peor que le puede pasar es no saber cómo se llegó a estos 124 años y lo que se representa. Hacer de la política una bagatela, una ordinariez, donde lo más importante es decirle a la gente ‘acá tenemos posibilidad de gobernar’… ¡no! ¡Acá hay posibilidad de hacer negocios electorales donde tres o cuatro se beneficien en función de un gran partido! Esto va a terminar mal. Porque además, mal que a mí me pese, creer que se puede gobernar el país sin incorporar una expresión peronista en esta construcción es delirante. En el 99 no pudimos gobernarlo nosotros, con todo el desarrollo territorial y la experiencia que teníamos. Eso es no entender el país y no leer la realidad política.

– Esa fue la concepción fogoneada por Carrió: el peronismo contra el resto…

– Esas son cosas que se le ocurren a Elisa Carrió porque se lo dice la Embajada de Estados Unidos y se lo escribe a Mariano Grondona en La Nación, porque Grondona es tan gorila como ignorante. Acá el problema es que Macri viene por nosotros, viene a ocupar el lugar que en la vida política hemos ocupado nosotros. Sino, fíjese a lo que nos llevó Nosiglia en la Capital Federal: desapareció el radicalismo en las manos de Macri. Hace un mes y medio, Grondona escribió que ellos desean que haya dos partidos: el peronismo con todas sus expresiones (lo consideran un partido de izquierda, lo que es un disparate) y el Pro, un partido ‘republicano’, ‘de centro’. Quieren que esa sea la construcción electoral en el país, y nosotros, desaparecer.

– Lo que viene ahora es el diálogo entre un sector de la UCR y el PRO para ver si pueden llegar a un acuerdo de gobierno, ¿qué puede salir de esto?

– Nada. No hay acuerdo de gobierno si no hay construcción de poder. El gran debate pendiente que tiene este partido es cómo se construye poder para gobernar. Pero acá lo único que hacen es balbucear estrategias electorales que las anotan en una servilleta en un café. Este es un país muy complicado con el peronismo enfrente, con presencias en los gremios, con multimedios como Clarín, con sectores económicos concentrados en el grupo Idea. Por lo tanto, la gran discusión pendiente que tiene este partido es la construcción de poder. Acá solamente andan dirigentes banales yendo a ver qué negocio hacen para ver si pueden meter tres diputados, un gobernador o cinco concejales. Cuando fundó este partido, (Leandro) Alem no lo fundó para ser senador por la Capital Federal; lo fundó para algunas otras cosas más importantes. (Hipólito) Yrigoyen decía ‘que se pierdan mil gobiernos y que se salven los principios’. Y Alem decía que ‘en política no se hace lo que se puede, sino lo que se debe’, y replicaba: ‘si lo que se puede es malo, no se hace nada’. La Convención se traicionó a sí misma.

– También se vienen las negociaciones por una lista única

– Acá cada uno va a hacer lo que sus convicciones radicales le dicten. La política, mal que le pese a Sanz y sobre todo a Macri, es un arte de persuasión, no llevar a las patadas. En las sociedades anónimas o en las empresas automotrices, se junta el directorio y dice lo que va a hacer con el capital, dónde va a hacer las inversiones… pero eso es en las empresas. En la política debe haber consensos, sobre todo en un partido tan importante, y acá no se buscó consenso ni hubo una resolución conforme a nuestra ideología.

Fuente: Parlamentario / PaginaPolitica.com

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