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Una orquesta infantil lleva el nombre del mellizo de Sabrina Gullino


“Mitai Kõi (mellizo en guaraní), entre todos te estamos buscando” se denomina desde este jueves la orquesta infantil del Ministerio de Cultura y Comunicación con sede en la escuela Álvarez Condarco, en Paraná, donde funcionó un centro clandestino de detención durante la última dictadura cívico militar. En el marco de las actividades por el Mes de la Memoria, se realizó un acto en el establecimiento con la participación de Sabrina Gullino, la comunidad educativa y militantes de organismos de derechos humanos, en el que se vivieron momentos emocionantes.

orquesta infantil

Sabrina y su hermano mellizo nacieron en 1978 en cautiverio en el Hospital Militar de Paraná. Son hijos de los militantes Raquel Negro y Tulio Valenzuela. En 2011 se llevó a cabo el juicio por el robo de ambos bebés. Fueron condenados los represores Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Daniel Amelong y Walter Pagano, y el ex jefe de terapia intensiva del nosocomio, Juan Zaccaría. Sabrina recuperó su identidad en 2008 y la búsqueda del mellizo aún continúa.

En la escuela primaria 185 Coronel Álvarez Condarco funcionó uno de los 400 centros clandestinos de detención que hubo en el país durante la dictadura. En el Mes de la Memoria del año pasado, el lugar fue señalizado con una placa en el mismo acto en el que se puso en marcha la orquesta de música popular de la que hoy forman parte un centenar de gurises, que tocan instrumentos de cuerda, percusión y viento.

Contá conmigo

Los alumnos de la escuela participaron en semanas previas al acto de este jueves de talleres con docentes del Área Educación y Memoria del Gobierno de Entre Ríos, con el propósito de generar sensibilización y brindar información acerca del pasado reciente ligado a la última dictadura cívico militar y a las tres décadas de recuperación democrática, para que los chicos entendieran las razones de darle ese nombre a la orquesta.

Del trabajo con los alumnos surgió la redacción de numerosas cartas destinadas a Sabrina Gullino, que le fueron entregadas en el acto. Camila, alumna de sexto grado de la escuela Condarco, leyó la suya en voz alta: “Al melli lo vas a encontrar y si necesitás ayuda contá conmigo para lo que sea. Te deseo lo mejor, espero que encuentres a tu hermano para poder jugar con él y hacer de todo con él. No estés mal porque tenés el apoyo de todos nosotros. Tenés que tener fe. Para ayudarte le pusimos este nombre a nuestra orquesta”, expresó la niña, antes de contar que es nieta de un desaparecido, Pablo Francisco Luto Peralta, y que su bisabuela “murió sin encontrar a su hijo”.

Sabrina, a su turno, se dirigió a los chicos que la homenajearon durante toda la actividad con aplausos y palabras de aliento. Tras agradecer al gobierno provincial por la iniciativa de denominar a la orquesta con la referencia de su hermano mellizo, dijo: “De todas las cosas que me pasaron en los últimos años, desde que recuperé mi identidad, que haya una orquestita que se llama así me parece lo más hermoso de todo. Me encanta el nombre que eligieron”, valoró.

Luego, habló con los chicos de la importancia del derecho a la identidad y, con simpleza, contó su historia: “Todos tenemos derecho a saber cómo nos llamamos y en qué panza estuvimos. Ustedes estuvieron en la panza de sus mamás y hoy están con ellas. El melli y yo estuvimos juntos en la panza de nuestra mamá, pero a ella la secuestraron, a nosotros nos separaron y no sabemos dónde está el melli. Los militares lo dejaron en algún lado y por eso lo estamos buscando”, narró.

Sabrina destacó la importancia de que “la orquesta, con alegría, pueda ir tocando canciones, despertando conciencias y contando esta historia” y resaltó: “Que esta orquesta exista es algo muy emocionante y lleno de vida”.

Sacudirse la hipocresía

Antes, el ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, de cuya cartera depende el programa de orquesta infantiles, eligió una vivencia personal al momento de hacer uso de la palabra en el acto del que participaron los alumnos y docentes de la institución, padres de los chicos, autoridades y numerosos militantes de organismos de derechos humanos.

“Un viernes a la noche del año 1984 me prestaron un libro que me marcó para siempre: Recuerdo de la muerte, del periodista y escritor Miguel Bonasso, donde se cuenta la historia de un preso político entrerriano, Jaime Dri, a través de la cual se puede conocer una historia extraordinaria de heroísmo, coraje y generosidad. En ese texto está contenida la historia de Tulio Valenzuela y de Raquel Negro, padres de Sabrina y del mellizo que estamos buscando”, contó Báez.

“En este lugar que hoy es una escuela, hace 38 años personas indignas de toda condición humana pretendieron ser dueños de la vida y la muerte de otros semejantes. Pudieron apropiarse de los cuerpos, pero no de las almas, ni de la búsqueda de justicia, ni del trabajo por un mundo y una sociedad mejores. Por eso venimos, con alegría, a levantar esas banderas y esas consignas, a hacer la Argentina que ellos quisieron hacer”, continuó el ministro.

“Hoy está Argentina y esta Entre Ríos, gracias a Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Sergio Urribarri, José Cáceres, son mucho mejores que hace 10 años y tenemos que trabajar cada día para cuidar cada logro, sabiendo que, por supuesto, hay problemas y hay mucho por hacer”, señaló Báez.

“Hoy también estamos acá junto a estos chicos que, como a cientos, les estamos dando la posibilidad de aprender música y hacer esta experiencia colectiva con los mejores instrumentos y los mejores docentes, para decir que estamos buscando a tantos nietos que siguen privados de su identidad. Cada vez que recuperamos a uno, somos una sociedad mejor. Pero es necesario decir también que parte de nuestra sociedad debe aprovechar este tiempo que estamos viviendo para sacudirse la hipocresía que aún nos cubre. Se van a ir la tumba como cualquiera, pero con el alma más tranquila si cuentan lo que saben, lo que vieron y lo que permitiría recuperar la paz a muchas familias y avanzar hacia el futuro sin ataduras”, reflexionó.

A los chicos les pidió que “cuando toquen, lo hagan con mucha alegría y mucha energía para que el mellizo escuche ese sonido en su corazón y nos diga dónde está. Lo estamos buscando desde las almas y es así como seguro lo vamos a encontrar”, concluyó.

Que el sueño se cumpla

El vicegobernador José Cáceres presidió el acto y se dirigió a los presentes para valorar la iniciativa. También relató que venía de visitar e inaugurar obras en la escuela de la junta de gobierno de El Quebracho, “donde desde su fundación, hace 127 años, no se había hecho ninguna mejora en el edificio. Esto demuestra la voluntad de nuestro gobernador de poner la mirada en los lugares hacia los que nunca nadie miró”, agregó.

Destacó luego el desarrollo de las orquestas infantiles y deseó que “un día el sueño de Sabrina se cumpla, encontremos al mellizo y podamos cambiarle el nombre a esta orquesta”. También resaltó “la inteligencia del gobernador al dar jerarquía de ministerio a la cultura, porque también tenemos que implantar la cultura por la democracia y los derechos humanos”.

El programa de Orquestas Infantiles y Juveniles, que coordina a nivel provincial Sofía Riquelme, apunta a la inclusión y la igualdad con la enseñanza de la música como herramienta principal. Participan en orquestas, coros, batucadas y demás formaciones más de 2.000 chicos de todo Entre Ríos.

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